viernes, 7 de mayo de 2010

MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA

Confrontación entre lo que estudié y la incorporación al medio superior.
Bueno compañeros, como todos sabemos la educación es una noble tarea. El estudio que realicé es Licenciado en Educación Secundaria en la especialidad de Geografía, a veces pesamos que estudiar para maestro o profesor es algo fácil de realizar, pero quiero decirles que no somos más ni menos a otros profesionistas que han egresado de universidades como ingenieros, veterinarios, doctores, arquitectos, etc. He escuchado a compañeros que laboran solo por el salario, echando a perder generaciones. Es un comentario sano para aquel que se cree superior por su título obtenido. Pero es necesario recordar que formamos a nuevos individuos que sienten y actúan y no son edificios o máquinas que se pueden echar a perder y componerla comprando una refacción. Cuando estudiaba la primaria tuve malos profesores que regañaban y nos pegaban creyéndose que era la mejor forma de enseñar, al ingresar a la secundaria tuve maestros buenos y malos quienes trabajaban y otros flojos que nos engañaban queriéndonos según enseñar; al entrar a estudiar el nivel medio me tocó un pésimo maestro con estudio de arquitecto que se creía que lo sabía todo, una de tantas ocasiones me dijo que con él no pasaría y que sería mejor que deje la especialidad de físico matemático. Desilusionado de él dejé de asistir a la escuela, me dediqué a trabajar y en una ocasión me exigieron el certificado de secundaria, lo cual me obligó a regresar a la preparatoria donde estudiaba y a partir de ese momento empecé a entender la labor docente. Encontré a bellas personas tituladas como profesores/as a quienes les expliqué por lo que había pasado y una gran maestra me orientó para seguir estudiando con la especialidad en pedagogía y ahí descubrí mi vocación por la docencia, como avanzaban mis estudios descubrí qué tan perdidos estaban esos malos profesionistas que me dieron clases. Tomé la decisión de ser maestro por tener paciencia y dedicación para el bien de los estudiantes, quienes forman parte de las sociedades presentes y futuras. Además, ser profesor es una loable tarea, quienes estudian para esto nunca dejan de ser guías, orientadores y formadores de personas. Hoy en día puedo decir que amo mi trabajo y lo dejaré hasta que las fuerzas me falten. Ser docente del nivel medio superior no hace ninguna diferencia a los profesores de educación básica, ya que nosotros continuamos con la parte profesional que nos corresponde. La satisfacción grande que tengo es ver en las universidades o en cualquier parte de la sociedad a jóvenes responsables y productivos para el país. La insatisfacción no es en cuanto a mi persona, sino de seguir observando a profesionistas que hoy en día manejan la preferencia, la corrupción y la pérdida de tiemplo en las aulas de clases. Espero compañeros que no lo tomen a mal, pero sigue siendo un gran obstáculo para la educación. Ser docente es la satisfacción más grande de mi vida que dios me ha puesto, después de mi familia.

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